lunes, 14 de noviembre de 2011

La osadía del sonido (aire de zamba)


Matar los años se ha vuelto
la triste codicia del tiempo,
barriendo las hojas del patio
lo veo crecer de mi lado.

Marcar mi pie en tu camino,
morir de pie en tu destino,
son pocos los ojos que nombran
un rumbo, una fecha, una historia.

En mi casa sobra el agua
que se mueve y se filtra en el andar
de las hojas que en sombras se abrazan
y esperan que este solo al despertar.

Hoy se desnuda mi sangre,
hoy se despierta mi carne,
la calma encuentra el sentido
en las dudas que nunca descansan.

Por eso celebro en tu copa
el inmune paso del viento,
dolores, amor y memoria,
implacables sonidos del tiempo.

En mi casa sobra el agua ….

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